La enseñanza

¿Qué enseñar?

Es mejor enseñar a pensar y a buscar la información, juzgar, elegir pero nunca viviríamos con certeza de nada. Aun así es delicado afirmar meras teorías en los libros escolares. Quizás solo los que hayan sido comprobados bajo el método científico, si es esa la rama que queremos seguir, ¿y si no?
Es tan peligroso afirmar como dudar ante esos lienzos en blanco que son las pequeñas mentes estudiantiles.
Quizás debería haber una clase independiente para cuestionar todo el temario que se da, sin embargo, esto llevaría a confusión y a un retraso en la anhelada e imparable, por desgracia, carrera del saber.

La gente parece creer que la incertidumbre siempre exige encogerse de hombros. De hecho, la certeza es una cuestión de grado. Allí donde hay menos, no siempre es preciso suspender el juicio. Con frecuencia basta con permanecer abierto al improbable pero posible descubrimiento de que estamos equivocados. Pensar bien requiere no otorgar excesiva importancia a la incertidumbre inherente a nuestras creencias ni instalarse en una falsa sensación de seguridad.

Julian Baggini

Globalizadamente

La globalización a influido mucho en nuestros círculos de vida cotidiana, a pesar de ello, aún existe discriminación en los rincones a los que no ha llegado este fenómeno.

Su concepto es, sencillamente, abrirnos a cualquier pensamiento o acto externo diferente al nuestro, manteniendo la integridad y el respeto entre los aludidos. Para ello es necesario globalizar nuestra mente, recomendado como método de supervivencia en este hábitat cementoso.

El reiterado adiós

Como un parásito se alimentó de ella sin creer estar haciendo ningún mal, convivieron juntos y luego la abandonó, dejándola sin savia, sin herramientas, sin motor, sin ilusión…

Él prosperó, pero ella se quedó estancada, de nuevo en la base, como hacía tres años atrás.

Nuevamente a comenzar, a reinventar, a crear.

No sin antes modificar su material genético, ya nunca lo olvidaría porque esa clase de magia existe, te cambian desde fuera sin operarte ni tomar medicinas, el simple contacto te transforma y solamente tienes que adoptarlo y usarlo a tu favor.

Tu apariencia en el mercado

Actualmente, los temas que nos preocupan derivan de un solo precursor: La apariencia. Vivimos esclavizados del qué dirán, insisto, ACTUALMENTE. No se trata de un defecto que ocurra en los pueblos, sino de la importancia que se le da a la imagen, y explico: a la imagen física, amorosa, mental, alimenticia, intelectual…

Cada acto que realizamos está influenciado por la opinión que recibiremos a cambio. ¿Por qué la historia aburre? Porque enterarse de las barbaridades cometidas hace no muchos años y que se siguen llevando a cabo en la actualidad nos aflige, y es preferible atender problemas de fácil solución como tener un pello-vello, o cómo responder a ese mensaje sin emoticono que hemos recibido. ¿Por qué necesitamos titularnos? Porque vale más un curso homologado que los no-conocimientos adquiridos. ¿Por qué decidimos llevar prendas de un estilo definido? Porque demostrar nuestra personalidad, inteligencia, “madurez”, valores, etc., es mucho más difícil debajo de una ropa neutra y funcional.

Y así, continúa el ciclo de la vida, olvidando lo que nos diferencia de otras especies animales, que es, convertir nuestros instintos en palabras y hechos para una vida mejor.

Sé ligera

No pienses, no profundices, no te comas la cabeza, no cranees, recibe la primera, sencilla y positiva impresión. Serás más libre, no tendrás que crear redes ni esquemas complejos.

Vivir es más fácil de lo que parece, de hecho, es un placer.20151206_172529